Puerto del Carmen

Es, sin lugar a dudas, el sitio inevitable para realizar inmersiones extraordinarias siguiendo una de las paredes verticales más bonitas de Canarias que presenta una increíble variedad de vida submarina.

Playa Chica es el lugar idóneo para todo tipo de inmersiones. Al subir de las profundidades, fácilmente accesibles desde la playa, los buceadores más experimentados pueden realizar las paradas de descompresión en aguas poco profundas.

Cuevas, paredes, acantilados, tubos volcánicos, campos de corales, tiburones e incluso encuentros inesperados con ballenas, son cosas que podrás ver en Playa Chica.

Es el spot de buceo número 1 en la isla de Lanzarote.

Aquí tienes algunos ejemplos de sitios:

 

Veril de Playa Chica

Una pared, múltiples inmersiones

Los aficionados de las paredes pueden disfrutar de diferentes sitios de buceo situados cerca de la costa. Rápidamente accesibles tras pasar una pendiente arenosa, los acantilados caen a una profundidad de hasta más de 40 metros. En las rocas se pueden observar esponjas de colores, corales naranjas donde conviven numerosas especies como nudibranquios, grandes meros o camarones de profundidad. También es un sitio ideal para observar especies pelágicas.

Explorando la pared hacia el Este, se puede ver una placa conmemorativa así como una urna funeraria. Si sigues bajando, distinguirás entre las aguas azules una barca hundida. Es un punto bueno para empezar la subida hacia Playa Chica.

 

Cueva de las Gambas

Vida en las profundidades

El veril de Playa Chica está repleto de fisuras y rincones en los cuales vale la pena detenerse. La Cueva de las Gambas, por ejemplo, situada a unos 40 metros de profundidad, ofrece cobijo a múltiples camarones narval, también llamados gambas. Los meros están al acecho de ese tipo de camarones protegidos por la oscuridad de la cueva, y no dudan en abalanzarse sobre ellos cuando la luz de los focos de los buceadores les permite verlos.

La riqueza de las cuevas del veril de Puerto del Carmen es tan amplia que Europa la declaró Zona de Especial Conservación en el marco de la red “Natura 2000”.

 

Richie’s Place

Un cañón submarino

Gigantescas paredes descienden hacia los abismos, magníficos acantilados, rocas afiladas, cuevas, cañones, arcos, etc. Ese conjunto constituye el principal interés de la inmersión, un paisaje espectacular formado por la riqueza y la variedad de su vida marina. Recovecos en las rocas albergan dos tipos de corales naranjas así como una pequeña cueva, refugio de una multitud de camarones narval. Durante la inmersión, también se puede observar una gran variedad de otras especies.

 

 

Veril de Fariones

Al borde del abismo

Entre los acantilados submarinos que se pueden encontrar en Playa grande, el veril de Fariones se distingue por su profundidad y la altura de sus paredes. Además, las rocas poco profundas situadas cerca del muelle del hotel forman un verdadero acuario, ideal para la práctica del “snorkel” o las paradas de seguridad.

Desde los acantilados de Puerto del Carmen también se pueden observar las migraciones de numerosas especies como atunes, medregales o petos. Aquí, al igual que numerosos submarinistas, tu sueño se podría hacer realidad si avistas rayas diablo, delfines, tortugas e incluso ballenas.

En estos lugares, se observa mucha vida y en particular grandes meros que han encontrado en los acantilados un lugar de cobijo ideal. También se ven muchas variedades de anémonas multicolores. Por este motivo, numerosos buceadores consideran la sumersión en el veril de Fariones como una de sus favoritas.

 

La Catedral

El refugio de los meros

Esta inmersión es sin duda una de las más populares de Lanzarote porque alrededor de la cueva, llamada catedral, viven meros que sustituyeron al famoso Felix. La inmersión en este sitio es completa y no supone grandes dificultades. Altas paredes verticales ofrecen a los aficionados de amplios panoramas, una vida escondida increíble. Allí también se pueden observar rayas pastinacas y angelotes así como una fauna muy variada en la cueva. Por el camino, se encuentra una pequeña barca hundida llena de sorpresas para el que sepa detenerse.